Mezclando agua y tierra obtenemos barro, un material con múltiples usos a lo largo de la historia.

De barro, en forma de adobe o tapial, son muchas construcciones de ciertos lugares. De barro, muchas de las vasijas del quehacer cotidiano en civilizaciones perdidas y presentes. De barro, algunos remedios sanadores, como los emplastes contra la picadura de avispas. De barro, baños o masajes relajantes.

De barro también estas figuras –expresión del sentimiento de Javier Robles– el cual uniendo barro, agua, color, paciencia, imaginación y sensibilidad da a luz su creación. Figuras que no sólo decoran espacios vacíos sino que hablan de ese mundo existente detrás de lo aparente. Figuras con alas etéreas. Figuras con vida.

M.ª Elena Valbuena